Cometa - Julieta Atenas


A la sombra que dejaste no la entendieron las estrellas,
porque en cada giro tuyo se reinventa el cosmos.
Ni siquiera la galaxia puede seguirte las huellas,
y en la cancha sideral tu poesía se alimenta de lodo.

Cuando cruzás los cielos, el tiempo queda inmóvil,
y las luces, rendidas, se doblan tras tu paso.
Un barrilete cósmico se enreda en la antena de un móvil,
y el barro estelar se vuelve poema en tu mano.

No hay cometa que arda con la fuerza de tu silueta,
sos el pulso infinito que a tientas despierta estrellas.
La chispa que transforma el caos en poesía exacta y perfecta,
y el eje que sostiene la proyección de toda galaxia.

Julieta Atenas


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