No estás sola Alejandría


Amiga me hacen doler

esas lágrimas en tus ojos

y siento que soy mis despojos

cuando te tengo que socorrer.


Preferiría volverte a ver

sonriendo como en aquel otoño

en los que nos juntabamos a comer

y eran jóvenes nuestros rostros.


Pero el tiempo no se detiene

y tampoco mira para atrás.

Y aunque a veces nos condene

ese es el precio de la libertad.


A veces no queremos cambiar

y otras veces nos perdemos,

pero todo vuelve a empezar

si no olvidamos nuestros sueños.


Por defecto o por piedad

por lo general se esconde el misterio

y solo nos queda llorar

esperando a que pase el tiempo.


Pero el tiempo no puede curar

aquello que no hemos roto

y nos duele el alma al aceptar

lo que ha sido de nosotros.


Sabé que podés contar

conmigo para lo que sea,

a las malas yo le doy pelea

aunque nunca les pueda ganar.


Y eso a mí me da igual

porque cuando una amiga me necesita

yo le canto envido a la vida

sin un solo punto para cantar.


LP DD 


Comentarios

Entradas populares de este blog

El Lenguaje como Punto de Partida

Lápices que no Pudieron Romper

MANIFIESTO DE LA PALABRA QUE NOS HIZO ETERNAS